Salí del show del comediante Rick Shapiro un poco desorientado. Pensando en su apariencia desgarbada y tambíen en su errática carrera profesional, pensaba en el futuro incierto al que nos dirigimos poco más de una docena de nuevos comediantes chilangos trabajando sin parar. Habían elementos que admirar y hasta emular en el stand up de Rick Shapiro, pero muchos más que rechazar, o de plano, correr el riesgo de ver tu vida personal y carrera deteriorase cómo un espectacular sin filtro protector UV frente al inclemente sol mexicano.
Pensaba en el elemento menos favorito en mi colección de mitos sobre el comediante stand up: la autodestrucción; el comediante visto cómo una bomba de tiempo, robando con urgencia tu atención para despues consumirse de manera de espectacular. Existen los ejemplos de siempre (John Belushi, Chris Farley, John Candy) para luego ir a la larga lista de comediantes (de todos los tamaños) que han cometido suicidio o lo han intentado.
El arte es importante, pero jamás será algo que traiga por si solo el elemento que calme la mente y corazón. Al contrario, buscamos nuevas formas de entender nuestra existencia en el arte y trabajamos para un público muy interesado en los aspectos más románticos de la auto-gratificación desmedida y la violencia sin sentido. Tenemos licencia para explorar los rincones más oscuros y desesperados de nuestra psique al grado que a veces, dar el salto y vivir allí parece una opción viable. Agrega a esto trabajar en mercados de alcohol y ruido nocturno y no es sorprendente si encontrar piso parece algo imposible.
Una parte lamentable de este fenomeno social, fue la noción de romantizar la noción del comediante suicida. Robarle su humanidad y ver su muerte cómo la conclusión magistral a una vida cómica que rebasaba cualquier escenario o grabación. Suena interesante, pero aún asi no le veo un sentido lógico. Sí la vida de un comediante es chistosa, ¿no sería más chistoso verlos chochear y hacer chistes sobre el inevitable deterioro de sus funciones vitales? Mi paranoia se prende y me hace pensar que este fenómeno es propagado por un sistema que gana mucho vendiendo alcohol y drogas y muy poco asegurandose que pinche John Candy o Miguel Galvan cuiden de su salud. ¡Tomen cabrones!
(….)
Me quedé cabilando en este y otros temas afuera del sencillo conjunto de auditorios. Todavía faltaban unas horas para ver el siguiente show en mi lista, asi que tenía tiempo para comer la horrenda comida britanica, su carne de res vieja y salada, papas cubiertas de mayonesa y la mirada aburrida del proveedor del veneno que se vende en mutliplos de 22 pesos. Vi una de las varias chicas que rechazarían mis encantos, lo cual atribuí en todas las ocasiones a racismo y xenofobia (dos prejuicios distintos, pero usualmente mezclados cómo mayonesa y catsup en un mil islas neonazi).
Antes de que esta niña me mostrara que era racista al no caer presa de hasta la mejor de mis estrategias para el amor (te invito chelas mientras me hablas de cuanto odias a tus amigos/colegas/padres/timisma). Usé el truco número dos: Hacer cómo que sus intereses, me interesan a mi. Verán, no es que sea un bastardo egoista. Sino que no me gustan muchas cosas, encontrar las pocas cosas que me causan placer ha sido algo que ha llenado toda mi vida. De ahi mi vida tan plena.
Uso varios criterios para elegir el arte que me gusta consumir: reseñas escritas por doctos profesionales en la materia, un rango muy bien calibrado de amigos con criterios estéticos parecidos a los mios y que una niña guapa me diga que lo haga. La niña guapa me dijo que viera una cosa que se llamaba The People, una obra que no podría describir porque me dormí a la mitad. Culpo al jetlag y mi latente misoginia, tambien al racismo.
¿Qué?
-Juan
PD. Si les gusta lo que escribo o mi comedia, que tal si ven mi show y ven porque tengo tantos problemas. Este Domingo 2 de Octubre arrancamos uno de los mejores shows de Stand Up de la ciudad: Enrique Hernández Alcázar y la Nueva Comedia. Donde Enrique Hernández, creador del popilar programa de noticias y humor El Weso, continua la labor de llevar la mejor comedia estandupera al Foro del Tejedor, un increíble foro en una zona muy bonita. Para este show tenemos a Gonzalo Curiel, fmaoso del twitter, con un acto que tienes que very y Hugo Perez, el Cojo Feliz, quien de los comediantes que conozco es el que nunca falla para hacer reír a cualquier tipo de público. Yo fungiré cómo presentador, oirán mis chistes y probablemente los actos se burlaran de mi porque en efecto soy bastante ridículo.















